Con el objetivo de aprovechar las vinazas (aguas residuales) de la industria tequilera, la profesora de biotecnología y ciencias en el Tec Guadalajara, Danay Carrillo, trabaja en la creación del emprendimiento Eco-Vinazas, que usa microalgas para limpiar residuos y contaminantes.
La propuesta se encuentra actualmente en desarrollo desde 2 vertientes: la biorremediación (técnica que elimina o reduce contaminantes) proporcionada por las propiedades de las microalgas usadas y las biomasas que éstas producen, con potencial de ser útiles en el sector agrícola.
La profesora utiliza sus conocimientos en biotecnología para el desarrollo de microalgas en las condiciones de estas aguas residuales y así tratarlas de una manera enfocada.
“Nos hemos dado a la tarea de aclimatar las microalgas, para adaptarlas a que crezcan en las vinazas. Y ya tenemos varias de las cepas que son 100% capaces de crecer en vinazas tequileras”, explicó la académica.
Como efecto de este proceso, la microalga genera adicionalmente una biomasa que “puede utilizarse con fines de biofertilizante o alimento animal”, abundó.

Visión de un futuro sostenible
La profesora Carrillo reflexionó sobre el posible impacto que Eco-Vinazas tendría para los cuerpos residuales de las industrias con la meta de tener agua más limpia.
“La idea es proponer esta tecnología a las plantas tequileras de la región bajo las condiciones de ambiente de Guadalajara y de Jalisco en general”, estableció.
La investigadora y su equipo buscan que las aguas residuales de esta industria se restauren al punto de volverlas a utilizar para tareas de riego y limpieza. Pues en su estado actual (contaminadas) pueden ser dañinas para el suelo.
Asimismo, con respecto al uso de la biomasa para fertilizante, explicó que “actualmente estamos haciendo pruebas de laboratorio para tener respaldo científico y demostrar que sí se puede usar sin que afecte al ecosistema”.

Solución emprededora
Reconocida por la compañía 3M en 2024 como una de las mujeres más importantes de la ciencia en Latinoamérica, Danay Carrillo busca crear soluciones innovadoras en apoyo al medio ambiente a través de su emprendimiento Eco-Vinazas y con ayuda del programa Coramino Acceleration Fund.
Ésta última es una iniciativa de emprendimiento de Fundación José Cuervo y del Tec -implementada por su Instituto de Emprendimiento Eugenio Garza Lagüera (IEEGL)- para impulsar proyectos de base tecnológica que generen soluciones de problemáticas reales y cumplan también con una labor social.
Sobre el origen del emprendimiento, la profesora compartió que “actualmente la situación del agua es bastante alarmante a nivel mundial… La idea de encontrar cómo reutilizar el agua que usan hoy las industrias me motivó a buscar soluciones”, comentó.
“Jalisco tiene un alto consumo de producto de tequila, pero cada litro de tequila puede generar hasta 14 o 15 litros de vinaza”, detalló la investigadora.
“Las vinazas son altamente contaminantes. Tienen compuestos que contaminan cuando se usan para fertilizar, riego o para descartarlas así en cuerpos de agua”, abundó.
“La idea de encontrar cómo reutilizar el agua que hoy las industrias usan, me motivó a encontrar soluciones".- Danay Carrillo.
El camino para emprender
Para el proceso de incubación de su propuesta, Danay y sus estudiantes se enfrentan a desafíos relacionados con el proceso de crear un negocio.
“Ha sido muy retador aprender todo lo relacionado a la estrategia de mercado, crear el modelo de negocio, identificar clientes potenciales, hacer la validación financiera”, enumeró la profesora.
Y destacó que estar en el programa Coramino Acceleration Fundpermitió al proyecto guiarse en un proceso de aprendizaje enriquecedor e integral.
“Participamos en la convocatoria Coramino, que lanzó el instituto de emprendimiento (el IEEGL) y tuvimos la oportunidad de recibir bastante asesoría”, dijo.
“Los temas de emprendimiento nos sirvieron bastante para conocer un poco más de todo lo que debe saber un emprendedor”, acotó la académica.

Formación integral
Durante el proyecto, la profesora ha trabajado de la mano con estudiantes de doctorado del Tec para el progreso del proyecto y maximizar las competencias de quienes participan.
“Lidero un grupo de investigación con mis estudiates de doctorado; específicamente con el estudiante César Najar nos dimos a la tarea, para su tesis, de utilizar las microalgas para la biorremediación de aguas residuales”, comentó.
Carrillo describió que los estudiantes participantes se han involucrado a través de estancias o semestres de investigación, lo que les da crédito en parte por los resultados publicados.
“Los alumnos que han trabajado con nosotros en estos años llevan un aprendizaje adicional al que reciben con sus profesores en clase”, resaltó.
Esto, ya que “adquieren técnicas que los hacen mejores biotecnólogos y logran ver el impacto que pueden tener atacando un problema en la realidad”, argumentó.
“Logran ver el impacto que pueden llegar ellos a tener atacando un problema en la realidad".- Danay Carrillo.

Sobre el futuro de Eco-Vinazas, la investigadora detalló que ella y su equipo están comprometidos a continuar con el proceso de creación de este emprendimiento, motivados por atacar un problema palpable como lo es la escasez de agua.
La académica espera avanzar en la instauración de Eco-Vinazas durante la segunda mitad de 2025, con la meta de empezar a funcionar durante 2026.
"Si logramos tratar estas aguas residuales estaríamos abonando a que no lleguen a afectar los cuerpos de agua y a desbalancear los ecosistemas", concluyó la académica.
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