Su inquietud por saber cómo funciona el cerebro humano, llevó a Alexandría Aguirre a investigar y abordar este tema en Harvard.
Durante su intership, la recién egresada del campus Monterrey acumuló más de 2 mil horas de prácticas profesionales a fin de estudiar las enfermedades de Alzheimer y Parkinson.
“Era un laboratorio que se enfocaba en el área de histología. Que es como el estudio de los tejidos, específicamente se enfocaban en el estudio del sistema nervioso”, explicó la graduada de la carrera de Ingeniería en Nanotecnología.
“Nosotros analizábamos cerebro y médula espinal, y a raíz de eso lo que queríamos era encontrar patrones para identificar qué era lo que estaba pasando con las personas que padecen de Alzheimer y Parkinson”, agregó.
Gracias a esta labor de investigación, la EXATEC ganó el Borrego de Oro en Liderazgo en Desarrollo Profesional y busca continuar su formación a través de un posgrado.

Su paso por Harvard
Como estudiante de Nanotecnología, Aguirre realizaba en el campus Monterrey algunos trabajos de investigación en laboratorio.
En el 2024 vio la convocatoria para participar en el Beth Israel Deaconess Medical Center de Harvard Medical School, ubicado en Boston, y decidió aplicar.
“Había llevado algunas materias anteriormente de histología, de neurología, que se embonaban bastante bien con lo que buscaban ellos.
“También, sabía manejar un software que se llama ImageJ, que ellos utilizaban para analizar el tejido, entonces siento que todos esos puntos me fueron llevando a que al final me aceptaran en ese laboratorio”, apuntó la EXATEC.
Fue elegida a trabajar en el lapso de agosto de 2024 a junio 2025 junto con Veronique Vanderhorst, investigadora principal del proyecto en el que participó.
“Lo que hacíamos era estudiar el tejido de personas que habían fallecido de estas 2 enfermedades para encontrar algún marcador, ya fueran proteínas, enzimas o algo que pudiéramos rastrear.
“A raíz de eso sale el proyecto de resiliencia y a mí me tocó liderar una parte de ese proyecto”, expresó la originaria de Chihuahua.

En este proyecto lo que buscaba eran conexiones entre neuronas, o sinapsis neuronales, ya sea en tejidos en vida o no, ya que encontraban discrepancia en los síntomas.
“Lo que había estado viendo la investigadora principal de laboratorio, era que había personas que en vida mostraban a lo mejor muchos síntomas, pero luego cuando analizábamos el tejido, nosotros no veíamos tanta enfermedad.
“Luego cuando había personas que pasaba lo contrario, o sea, que a lo mejor en vida no mostraban ningún síntoma y vivían súper bien y tenían una calidad de vida súper alta, pero cuando nosotros veíamos su tejido encontrábamos que había mucha enfermedad”, explicó.
El objetivo era encontrar por qué se dan estos casos de personas que muestran esa resiliencia a la enfermedad.
Los resultados que encontraron se trabajan para la publicación de un paper junto con la doctora Vanderhorst, adelantó Aguirre.

Su deseo de investigar
En preparatoria Alexandria tenía la idea de estudiar medicina, ya que siempre le llamó la atención el cuidado de la salud, pero también le llamaba la atención conocer más a fondo las enfermedades.
“Me di cuenta que me gustaba más, no tanto la atención al paciente directamente. El médico es como el que está en el ‘front stage’ haciendo todo en el escenario.
“Pero a mí me gustaba más como lo que pasa tras bambalinas, todo el desarrollo del fármaco, o a lo mejor ver por qué estaban pasando algunos fenómenos o por qué estaban pasando otros”, indicó.
Conoció la nanotecnología a través de un programa de optativa en la PrepaTec, y al ver que combinaba esta disciplina con la medicina y el estudio de las neuronas decidió estudiarla.
Comenzó en el campus Guadalajara y después llegó al campus Monterrey para terminar su carrera.

Esfuerzo que vale oro
El trabajo realizado en Harvard le permitió a Aguirre poder aplicar por el Borrego de Oro, y ganarlo en la categoría de Desarrollo Profesional.
Este es un reconocimiento a los estudiantes más destacados de la generación en los ámbitos deportivos, de arte y cultura, servicio social, entre otros.
La recién egresada dijo que nunca se imaginó el poder ganar este reconocimiento cuando ingresó al Tec de Monterrey.
“Fue bastante bonito porque todo lo que hice en mi año allá lo hice con todo el amor del mundo. Fue un tema que me apasionó y dediqué lo mejor de mí. Entonces fue bonito ver cómo fue que eso fue reconocido”, apuntó.
Ahora Aguirre busca estudiar un posgrado y así poder continuar con su investigación enfocada a la neurología.
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