Por primera vez desde su creación en 2008, el International Symposium on System Integration (IEEE), se llevó a cabo en Latinoamérica, teniendo como sede el estado de Quintana Roo, México.
El doctor Rolando Cruz, profesor del Tec de Monterrey campus San Luis Potosí, participó como ponente en las plenarias académicas dentro de este encuentro global que reunió a especialistas de 24 países.
Además de su participación académica, Cruz fungió como director de vinculación para el programa Outreach, una iniciativa de impacto social realizada en el marco del simposio.
“El simposio de integración de sistemas, reúne proyectos que van más allá de la robótica: desde sistemas mecatrónicos y prótesis hasta algoritmos y tecnologías de visión para maquinaria”, explicó Cruz.

Outreach: sembrando la semilla STEM
A través de programa Outreach, 100 estudiantes de secundaria y preparatoria de Quintana Roo participaron en una experiencia inmersiva con talleres y competencias de robótica
El objetivo de esta iniciativa es promover la exposición temprana a la educación STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas).
El programa funcionó como un puente entre la academia, el sector gubernamental y la industria. Según Cruz, esta colaboración permite que los estudiantes conecten con académicos internacionales.
“La meta era sembrar la semilla en la siguiente generación: no solo futuros ingenieros en robótica, sino jóvenes que continúen estudiando y aportando al desarrollo de su país y su región”, compartió Cruz.
Asimismo, para el doctor Cruz, la colaboración en las distintas actividades abrió la puerta a futuros proyectos y vinculaciones dentro de las que se espera impacte a una mayor cantidad de estudiantes.
“La meta era sembrar la semilla en la siguiente generación: jóvenes que continúen estudiando y aportando al desarrollo de su región”.
De la logística internacional al impacto local
La organización del evento a escala global implicó retos logísticos para el equipo docente, principalmente las reuniones con especialistas de Suiza y Japón debido a las diferencias de zonas horarias.
A pesar de estos desafíos, Cruz asegura que los retos no supusieron una limitante ya que su principal motivación es generar espacios de aprendizaje para que los jóvenes se adentren en estas ramas:
“A mí me hubiera encantado participar en algo así cuando tenía siete años. Hoy, tener la posibilidad de ofrecerlo me impulsa a hacerlo, porque de esas cien personas estoy seguro de que tocamos más de un alma, una mente y un corazón que dará frutos en el futuro”, compartió Cruz.
Inspirando a la nueva generación STEM
El profesor Cruz, quien también participa en iniciativas como el Día de la mujer y la niña en la ciencia, enfatizó que estos encuentros impulsan a los jóvenes a visualizarse liderando la disciplina de robótica en los próximos años.
Durante su discurso en la ceremonia de clausura, el académico invitó a los participantes a fijar metas en su formación:
“Imaginen llegar hasta un doctorado en las mejores universidades del mundo, porque esa visión les dará fuerza y resiliencia para superar obstáculos y levantarse cada vez que caigan”, concluyó Cruz.
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