En el marco del 80 aniversario de la carrera de Arquitectura, el Tec de Monterrey campus Querétaro reunió a reconocidos arquitectos internacionales como Luis Enrique Flores, Armida Fernández, Zhang Ke, Andy Groarke y David Barragán.
Como parte del evento Plot Point, se llevó a cabo un conversatorio donde se abordaron temas clave de la arquitectura contemporánea como la sostenibilidad, la tecnología y la inteligencia artificial.
Alessandra Cireddu, directora nacional de Arquitectura, subrayó la importancia del evento: “Ha sido una experiencia enriquecedora para estudiantes, docentes y directivos, por la presencia de arquitectos de talla internacional”.
Durante el conversatorio, se destacó la necesidad de replantear los modelos educativos en arquitectura, integrando una visión que considere el contexto social, ambiental y principios sustentables y éticos.
Formación arquitectónica: entre historia, contexto y ética
Durante la conferencia, los ponentes coincidieron en que la arquitectura ya no puede enseñarse de la misma manera que en el pasado, pues enfrenta nuevos retos sociales, ambientales y tecnológicos que exigen una formación más integral y completa.
Se destacó que la disciplina debe mantener un fuerte vínculo con el contexto, entendiendo las implicaciones históricas, culturales, físicas y sociales de cada proyecto.
Como lo mencionó Andy Groarke del Estudio Carmody Groarke, “la educación arquitectónica tiene que mantenerse tan cerca como sea posible de entender las consecuencias de los procesos físicos. Tiene que tener un profundo sentido de la historia”.
Con esto se subrayó la importancia de colocar la historia, tanto arquitectónica como social, en el centro del aprendizaje, así como incorporar de manera más profunda la sostenibilidad y la ética profesional.
Daniel Saavedra, director regional del departamento de Arquitectura de la Región Centro - Occidente, destacó que este tipo de espacios no solo buscan compartir conocimiento, sino generar reflexión colectiva.
“No se trata solo de recibir información, sino de construir un mejor mundo desde la arquitectura. Nuestros estudiantes no solo aprenden, también aportan, cuestionan y ayudan a redefinir cómo formamos a las nuevas generaciones”, señaló.
“Diseñar es decidir, y para decidir hay que hacerse las preguntas correctas”. - Andy Groarke.
De igual manera se abordó el papel de las metodologías dentro del proceso de diseño, señalando que cuestionar constantemente cómo responder a distintos niveles del contexto permite generar propuestas más conscientes.
“Diseñar es decidir, y para decidir hay que hacerse las preguntas correctas”, reflexionó Groarke.
Para este proceso se concluyó que se debe tener un pensamiento que vaya desde lo local hasta lo global, permitiendo una conexión con la comunidad, con el entorno y con uno mismo, dando paso a la base para comprender y transformar la realidad con una visión humana.

Tecnología, innovación y el valor de lo humano
También se reflexionó sobre el impacto de las nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, en la arquitectura.
Asimismo, Daniel subrayó que la tecnología debe utilizarse como una herramienta para mejorar el entorno. “La arquitectura tiene la responsabilidad no solo de no dañar, sino de mejorar los espacios. La tecnología debe ayudarnos a resolver problemas y a plantear mejores preguntas para construir un mejor futuro”, puntualizó.
Armida Fernández de Estudio ALA compartió su perspectiva sobre el impacto de implementar nuevos avances en la enseñanza y práctica de la disciplina: “Debemos mantener la arquitectura más actualizada con las tecnologías más avanzadas, pues ha sido muy lenta en términos de actualizarse con la nueva emergencia”.
Se recalcó la importancia de entender estas herramientas como medios y no como fines, por lo que es fundamental mantener habilidades como el dibujo a mano y el entrenamiento del ojo, considerados esenciales para la comunicación y el pensamiento arquitectónico.
Cómo lo complementó Luis Enrique Flores de Estudio ALA “Antes pensábamos que se iba a reemplazar la mano, pero sigue siendo la manera más precisa de comunicarse. Si tienes un entrenamiento fuerte de la mano y el ojo te hace aún más poderoso”.
Finalmente, se enfatizó la necesidad de no perder el enfoque humano dentro de la arquitectura. En un contexto cada vez más digitalizado, los participantes resaltaron el valor de las relaciones interpersonales, la colaboración y la construcción de comunidad como parte fundamental del legado de la formación arquitectónica.
“Para mí, el legado es la gente. No deberíamos perder las relaciones humanas, estar juntos, conversar y apoyarnos, tener siempre el soporte del otro”, concluyó el arquitecto.
Saavedra añadió que estos diálogos permiten repensar el papel de la academia en la formación de arquitectos, al integrar visiones de expertos, profesores y egresados.
“Son conversaciones que nos ayudan a cuestionar cómo enseñamos arquitectura y cómo podemos formar mejores profesionales para enfrentar los retos actuales”, explicó.
De esta manera, el foro dejó en claro que el futuro de la arquitectura no solo depende de la innovación o el dominio técnico, sino de la capacidad de formar profesionales críticos, conscientes y comprometidos con su entorno.
Como lo expresó el arquitecto chino, Zhang Ke: “Siempre hemos enseñado a colocar las necesidades humanas en el centro del diseño, y hacia el futuro, este enfoque debe mantenerse como principio fundamental”.
Su postura refuerza la importancia de una arquitectura centrada en las personas, que responda no solo a retos tecnológicos, sino también a las necesidades sociales y ambientales de las ciudades contemporáneas.
En este sentido, el evento también reforzó el compromiso del Tec de Monterrey por formar estudiantes capaces de construir “futuros preferibles”, desde sus vocaciones y con impacto en la sociedad.
A 80 años de su fundación, la Escuela de Arquitectura del Tecnológico de Monterrey reafirma su papel en la formación de arquitectas y arquitectos que, más allá de diseñar espacios, contribuyen activamente a la construcción de una sociedad más sostenible, equitativa y humana.
Juan Pablo Murra Lascurain, rector del Tecnológico de Monterrey, señaló que “toda arquitectura es una decisión sobre cómo vivir juntos. Celebrar ocho décadas implica reconocer a profesoras y profesores que han enseñado a pensar cómo queremos habitar el mundo; formando profesionales capaces de traducir preguntas complejas en soluciones concretas y viables”.
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