Su interés por los semiconductores la llevó a vivir una semana de formación intensiva sobre nanofabricación
Por Kassandra Velázquez | campus Sonora Norte - 14/01/2026 Fotos cortesía María José Samaniego
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María José Samaniego, tuvo la oportunidad de donde aplicar los conocimientos generados en el aula en laboratorios de investigación de alto nivel.

La alumna de quinto semestre de Ingeniería Mecatrónica en el Tec de Monterrey campus Sonora Norte, participó en un curso intensivo de nanofabricación en el Massachusetts Institute of Technology (MIT).

El curso fue impartido por investigadores del Tecnológico de Monterrey con experiencia en el MIT y se llevó a cabo en el edificio de nanociencia MIT.nano, el edificio de nanotecnología más nuevo del MIT. 

 

Grupo de 8 estudiantes posando juntos con diplomas frente a un edificio, portando camisetas con el logo de MIT.
Foto: cortesía de María José Samaniego.

 

Exploración de cuartos limpios 

Durante el curso las y los estudiantes desarrollaron 3 prácticas principales enfocadas en la nanofabricación. 

Estas incluyeron: la fabricación de una celda solar, un mezclador microfluídico fabricado en PDMS (polidimetilsiloxano) y un micro voladizo de Sistemas Microelectromecánicos (MEMS) elaborado en nitruro de silicio. 

Las actividades permitieron comprender de forma práctica los procesos necesarios para el desarrollo de dispositivos a escala nanométrica.

Maria Jose mencionó: “No era solo ver la teoría. Estábamos fabricando dispositivos reales y entendiendo cada paso del proceso”.

Para el desarrollo de las prácticas se utilizaron equipos especializados en deposición de películas delgadas mediante las técnicas de recubrimiento PECVD y PVD, así como procesos de grabado químico y fotolitografía. 

El trabajo se realizó dentro de cuartos limpios de clase 100, mil y 10 mil partículas por millón, lo que implicó seguir protocolos estrictos de seguridad y control ambiental.

Trabajar en cuartos limpios te hace darte cuenta del nivel de precisión que se necesita en la nanofabricación”, señaló.

 

Close up de equipo científico
Como parte del programa, María José pudo trabajar con equipo altamente especializado en los laboratorios del MIT. Foto: cortesía María José Samaniego.

 

De campus Sonora Norte al MIT

El interés de María José por el área de los semiconductores surgió a partir del crecimiento de esta industria y de diversas oportunidades académicas relacionadas con ella.

Desde antes ya me llamaba mucho la atención todo lo relacionado con semiconductores y ver cómo esta industria iba creciendo”, comentó. 

Este camino la llevó a cursar una certificación en semiconductores en el Tecnológico de Monterrey y posteriormente un curso en línea impartido por el MIT.

Gracias a su desempeño académico, fue seleccionada para participar en la fase práctica del programa, realizada del 21 al 25 de julio en las instalaciones de MIT.

El grupo estuvo conformado por 8 estudiantes del Tecnológico de Monterrey, provenientes de distintos campus y carreras, quienes participaron en una semana de formación intensiva dentro de un entorno de investigación de clase mundial.

Como resultado de esta experiencia, al año siguiente 2 estudiantes de Ingeniería Industrial del campus Sonora Norte realizaron sus prácticas profesionales dentro del mismo programa: Ximena Avilés Méndez y Camila Androvich Arvayo.

 

"Trabajar en cuartos limpios te hace darte cuenta del nivel de precisión que se necesita en la nanofabricación".

 

Un entorno que amplía la visión profesional

María José opinó que más allá del aprendizaje técnico, la experiencia permitió que un entorno como el MIT se percibiera como algo más cercano y alcanzable

Estar en el MIT cambia completamente la forma en la que te imaginas tu futuro profesional”, afirmó.

El trabajo colaborativo con estudiantes de distintas disciplinas como nanotecnología, biotecnología, ciencia de datos e ingeniería industrial enriqueció la experiencia y favoreció el intercambio de ideas

Maria Jose compartió que “aprender con personas de carreras tan diferentes hizo que la experiencia fuera mucho más completa”.

 

Grupo de 9 personas posando juntos frente a la entrada a un laboratorio, donde en la pared se ve un letrero que dice "Tecnológico de Monterrey Prototyping Suite".
Este espacio es resultado de la colaboración entre ambas instituciones y cuenta incluso con un labortatorio que lleva el nombre del Tecnológico de Monterrey, explicó María José. Foto: cortesía de María José Samaniego.

 

Una experiencia que impulsa el futuro

De acuerdo con María José, esta vivencia confirmó su interés por el área de los semiconductores y la nanofabricación, sectores con alta proyección a nivel global. 

Aunque aún se encuentra explorando distintas áreas de la ingeniería, afirmó su decisión por continuar su formación académica y desarrollarse en el ámbito de la investigación o la industria tecnológica.

Entre mejor preparado estés, más puedes aprender y disfrutar este tipo de oportunidades”, concluyó.

 

 

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