Sandra Hernández, fotógrafa y docente del Tec campus Querétaro, fue reconocida por el diario británico The Guardian por su obra visual “Sobreviviendo a lo imposible”.
El medio, que colocó la foto de la profesora Tec como una de las seis más impactantes, resaltó la fuerza visual y el contenido narrativo de la imagen desde donde se documenta la vida cotidiana en Cuba.
Esa imagen forma parte de un trabajo documental que retrata los desafíos diarios que enfrentan los cubanos desde un punto de vista cercano y humano al documentar el día a día desde la resistencia, la solidaridad y la dignidad.
"Este proyecto lo que busca, más que hablar de la pobreza o la desgracia, es más bien honrar la resistencia, la fuerza de la vida comunitaria", destacó la docente.
La fotografía destacada se publicó inicialmente en la sección Women Behind the Lens de The Guardian en a inicios de 2025. Luego fue seleccionada para formar parte de las más impactantes de ese mismo año de acuerdo a The Guardian.
De la convivencia en Cuba al reconocimiento internacional
Sandra Hernández, también conocida como Vita Flumen, empezó a trabajar en este proyecto desde 2022 en Cuba, donde convivió y creó su proyecto fotográfico en conjunto con su gente.
“La fotografía nos permite ver distintas realidades e historias ajenas a nosotros”, comentó la profesora.
El título de su obra viene de la frase del escritor y poeta cubano Reinaldo Arenas: “Solo hay un lugar para vivir, el imposible”, en la que la profesora busco retratar la realidad sin clichés, mostrarlo desde un enfoque humano y tomando en cuenta todos los matices de la situación.
“En esto imposible hay alegría, tristeza, carencia, apoyo mutuo, hay escucha. Esto es lo que he querido mostrar en el proyecto”, compartió la fotógrafa.
La profesora logró plasmar una realidad en su obra desde lo humano, y las experiencia y vivencias que ha obtenido con este y sus demás proyectos han impactado en el aula.
“Que mi trabajo se haya publicado en este medio, más que un sueño hecho realidad, es una palmadita de que lo que estoy haciendo resuena, me alienta a continuar”, reflexionó.
La fotografía como medio para comunicar y enseñar
Con este deseo desde la niñez, Sandra Hernández empezó la fotografía como un pasatiempo. Ella vio el potencial de compartir historias a través de un lenguaje universal: la imagen.
Con un enfoque en temas de género y derechos humanos en situaciones universales y guiada por sus experiencias personales empezó a tomar fotografías bajo la filosofía de transmitir sentimientos más allá de solamente lo estético.
“Las imágenes no tienen que ser perfectas para ser buenas, sino que deben comunicar y hacer sentir, y a veces en la imperfección está esa virtud”, destacó la fotógrafa.
Como docente, Hernández busca compartir sus experiencias con sus estudiantes, enseñarles más allá de lo que dicen los libros y el conocimiento técnico con el fin de enriquecer el aula.
Así lo describió la profesora: “Los libros y el conocimiento nos ayudan en la parte técnica, pero la parte humana la tenemos que trabajar nosotros”.
“La fotografía me ha acompañado toda la vida, siempre me ha gustado contar historias”.- Sandra Hernández.
De las calles de Cuba al Tec
Héctor Falcón Villa, director de la Escuela de Humanidades y Educación, destacó la relevancia del logro de la docente para la comunidad: “Estamos muy orgullosos del logro de la profesora y sin duda es una figura de mucha inspiración tanto para nuestros estudiantes como para el resto de nuestra facultad”.
El reconocimiento internacional a la profesora Hernández refuerza el valor de su trayectoria y el impacto de su trabajo dentro y fuera del aula. Su vocación, sensibilidad y experiencia se reflejan directamente en la formación de sus alumnos, a quienes invita a mirar más allá de la imagen.
“Esta distinción la vuelve una figura muy inspiradora para nuestros estudiantes y habla de su gran calidad como profesional en la fotografía”, añadió Falcón, quien subrayó la importancia de aprender de su visión y recorrido profesional.
Finalmente, el director resaltó el papel formativo de la docente en el aula: “Yo le pediría a mis estudiantes que pudieran exprimir todo lo que puedan de la sabiduría de Sandra, de su experiencia y de su sensibilidad”.
Estas cualidades permiten a sus alumnos aprender más allá de la técnica, con una mirada crítica y humana sobre distintas realidades.
A través de Sobreviviendo a lo imposible, Sandra Hernández busca reafirmar el poder de la fotografía como una herramienta para contar historias desde la empatía y el respeto.
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