Estudiantes del Tecnológico de Monterrey participaron en un proyecto de inmersión social enfocado en la rehabilitación de la Casa del Migrante de Ciudad Juárez, con el objetivo de reacondicionar sus instalaciones y prepararlas para la atención de futuras contingencias.
En la intervención participaron 19 estudiantes de las áreas de ingeniería y negocios, quienes realizaron labores de mantenimiento, limpieza profunda, pintura, resanes, reorganización de espacios y rehabilitación de infraestructura básica del albergue.
De acuerdo con María Mercado, responsable del proyecto por parte del Tecnológico de Monterrey, el contexto actual de baja afluencia migratoria permitió enfocar los esfuerzos en la mejora estructural del inmueble para garantizar condiciones dignas de atención.
“No es solo rehabilitar un espacio, es prepararlo para recibir personas con dignidad y atención humana.”- comentó María Mercado
Como parte del proyecto, se integraron donaciones de insumos y equipo de trabajo, entre ellas más de ocho cubetas de pintura, así como herramientas y materiales de obra, lo que permitió ampliar el alcance técnico de la rehabilitación.

Trabajo comunitario y coordinación operativa
Los trabajos se desarrollaron mediante equipos organizados por áreas de intervención, que incluyeron oficinas, almacenes, cocina, zonas comunes y áreas administrativas, bajo un modelo de trabajo colaborativo, explico Maria Mercado.
Además de la rehabilitación física de los espacios, el proyecto integró una estrategia de mejora de procesos internos, enfocada en la organización funcional de áreas, optimización de flujos operativos y reordenamiento de almacenes.
“No es solo rehabilitar un espacio, es prepararlo para recibir personas con dignidad y atención humana.”- comentó María Mercado.
El proyecto se desarrolló durante tres semanas del mes de enero, como parte del programa de trabajo comunitario establecido para la intervención.

Apoyo de organizaciones religiosas de Estados Unidos
El proyecto cuenta con la colaboración de sacerdotes y organizaciones religiosas provenientes de Estados Unidos, quienes han participado en procesos de atención a población migrante y refugio humanitario en distintos contextos.
Desde su experiencia en la operación de albergues, los colaboradores apoyan la rehabilitación estructural del inmueble, así como la modernización de sistemas eléctricos y de iluminación, con el objetivo de fortalecer la funcionalidad y eficiencia operativa del espacio.
¨Los albergues no solo necesitan recursos, necesitan personas que se involucren¨.- comento Felipe Salinas.
De acuerdo con el sacerdote Peter, la intervención permite que el albergue mantenga condiciones adecuadas para responder ante futuras necesidades de atención humanitaria.

Contexto institucional y proyección
María Mercado señaló que el proyecto se construye sobre una relación de colaboración de más de una década entre el Tecnológico de Monterrey y la Casa del Migrante, lo que ha permitido desarrollar acciones continuas de apoyo comunitario, atención directa y fortalecimiento institucional.
Explicó que esta continuidad ha facilitado la identificación de necesidades reales del albergue, la planeación de intervenciones estructurales y la generación de proyectos con impacto social sostenido, más allá de acciones aisladas.
Desde la perspectiva de los colaboradores internacionales, la migración es una realidad permanente que exige preparación, infraestructura funcional y participación social organizada.
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