19 alumnos de ingeniería y negocios participaron en la recuperación estructural de albergue migratoria en Cd. Juárez

Por Jesús Galván - 29/01/2026 Fotos Monserrat Vargas
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Estudiantes del Tecnológico de Monterrey participaron en un proyecto de inmersión social enfocado en la rehabilitación de la Casa del Migrante de Ciudad Juárez, con el objetivo de reacondicionar sus instalaciones y prepararlas para la atención de futuras contingencias.

En la intervención participaron 19 estudiantes de las áreas de ingeniería y negocios, quienes realizaron labores de mantenimiento, limpieza profunda, pintura, resanes, reorganización de espacios y rehabilitación de infraestructura básica del albergue.

De acuerdo con María Mercado, responsable del proyecto por parte del Tecnológico de Monterrey, el contexto actual de baja afluencia migratoria permitió enfocar los esfuerzos en la mejora estructural del inmueble para garantizar condiciones dignas de atención.

“No es solo rehabilitar un espacio, es prepararlo para recibir personas con dignidad y atención humana.”- comentó María Mercado 

Como parte del proyecto, se integraron donaciones de insumos y equipo de trabajo, entre ellas más de ocho cubetas de pintura, así como herramientas y materiales de obra, lo que permitió ampliar el alcance técnico de la rehabilitación.

 

Alumnos de PrepaTec Ciudad Juárez colaboran en actividades organizativas y de apoyo comunitario durante una jornada solidaria en la Casa del Migrante
Alumnos colaboran en actividades de apoyo comunitario durante una jornada solidaria en la Casa del Migrante. Fotos: Monserrat Vargas

 

Trabajo comunitario y coordinación operativa

Los trabajos se desarrollaron mediante equipos organizados por áreas de intervención, que incluyeron oficinas, almacenes, cocina, zonas comunes y áreas administrativas, bajo un modelo de trabajo colaborativo, explico Maria Mercado.

Además de la rehabilitación física de los espacios, el proyecto integró una estrategia de mejora de procesos internos, enfocada en la organización funcional de áreas, optimización de flujos operativos y reordenamiento de almacenes.

 

“No es solo rehabilitar un espacio, es prepararlo para recibir personas con dignidad y atención humana.”- comentó María Mercado. 

 

El proyecto se desarrolló durante tres semanas del mes de enero, como parte del programa de trabajo comunitario establecido para la intervención.

 

Jóvenes que construyen comunidad.
Estudiantes voluntarios participan en labores de mejora y rehabilitación de espacios, fortaleciendo entornos dignos para personas en situación de movilidad. Fotos: Monserrat Vargas

 

Apoyo de organizaciones religiosas de Estados Unidos

El proyecto cuenta con la colaboración de sacerdotes y organizaciones religiosas provenientes de Estados Unidos, quienes han participado en procesos de atención a población migrante y refugio humanitario en distintos contextos.

Desde su experiencia en la operación de albergues, los colaboradores apoyan la rehabilitación estructural del inmueble, así como la modernización de sistemas eléctricos y de iluminación, con el objetivo de fortalecer la funcionalidad y eficiencia operativa del espacio.

¨Los albergues no solo necesitan recursos, necesitan personas que se involucren¨.- comento Felipe Salinas.

De acuerdo con el sacerdote Peter, la intervención permite que el albergue mantenga condiciones adecuadas para responder ante futuras necesidades de atención humanitaria.

 

Compromiso que se convierte en acción.
Jóvenes voluntarios apoyan en la clasificación y organización de donativos dentro de la Casa del Migrante, como parte de una jornada de servicio social. Fotos: Monserrat Vargas

 

Contexto institucional y proyección

María Mercado señaló que el proyecto se construye sobre una relación de colaboración de más de una década entre el Tecnológico de Monterrey y la Casa del Migrante, lo que ha permitido desarrollar acciones continuas de apoyo comunitario, atención directa y fortalecimiento institucional.

Explicó que esta continuidad ha facilitado la identificación de necesidades reales del albergue, la planeación de intervenciones estructurales y la generación de proyectos con impacto social sostenido, más allá de acciones aisladas.

Desde la perspectiva de los colaboradores internacionales, la migración es una realidad permanente que exige preparación, infraestructura funcional y participación social organizada.

 

 

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