Natalia y Denisse saben que no hay mejor manera de celebrar el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia que haciendo ciencia. Natalia Enríquez, desde PrepaTec Chihuahua. Y Denisse Gardea a punto de graduarse como doctora en Biotecnología por el Tec de Monterrey.
Natalia se prepara para representar al campus Chihuahua en el Primer Encuentro Anual del Programa Next Gen Scientist en el marco del Tec Science Summit 2026, donde mostrará los resultados de una revisión científica que realizó bajo la mentoría de reconocidos investigadores.
En su trabajo, Natalia no sólo identifica qué genes específicos están relacionados con la enfermedad de Graves (un trastorno del sistema inmunitario que hace que la glándula tiroides trabaje de más), sino que, en sus conclusiones, establece que la enfermedad es multifactorial (genes y entorno).
En tanto, Denisse, ingeniera en Biotecnología por el campus Chihuahua, acaba de realizar un logro más en su carrera como investigadora: la publicación de un artículo científico que aparece en la más reciente edición de la revista especializada OpenNano.
En el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia —celebrado cada 11 de febrero desde 2015 por la ONU—, estas 2 integrantes de la comunidad Tec del campus Chihuahua representan 2 etapas de un mismo camino: el de la mujer que no sólo se prepara como científica, sino que traza su propia ruta.
De los juegos en el laboratorio a la biomedicina: el camino de Natalia
Natalia Enríquez cursa el cuarto semestre en PrepaTec Chihuahua. Y, a decir verdad, no recuerda un momento de su vida donde la ciencia no estuviera presente. Desde los 7 años el laboratorio fue su patio de juegos mientras acompañaba a su abuelo veterinario.
Este gusto por la ciencia la llevó hace poco a ser seleccionada para participar en el Genetic IRIS, un programa de investigación de alto nivel diseñado para jóvenes, quienes son asesorados por especialista de instituciones como la Johns Hopkins University (JHU), Harvard, Yale o la Universidad de California Los Ángeles (UCLA).
"Quiero estudiar biomedicina y tener mi propio laboratorio farmacéutico para crear medicamentos que transformen vidas".- Natalia Enríquez.
Apoyada, desde el campus, por su profesor Joel Flores, y guiada por los científicos Jorge Ávila (UCLA) y Bre Calhoun (JHU), Natalia realizó una investigación documental de genética molecular sobre la enfermedad de Graves. Con este trabajo, busca desentrañar por qué el cuerpo se ataca a sí mismo:
"Es un tema que me interesa porque yo misma fui diagnosticada hace un año; quería entender qué pasaba en mi cuerpo y cómo los factores genéticos y el entorno se alinean". Este proyecto la llevará el próximo 24 de febrero a representar al campus en el Next Gen Scientist, en Monterrey.
Fundadora, junto a otros compañeros, de BioVerse, el primer grupo estudiantil enfocado a las ciencias de PrepaTec Chihuahua, y líder de Recimed, una campaña de recolección de medicamentos para personas de escaso recursos, Natalia apunta hacia su meta: "Quiero estudiar biomedicina y tener mi propio laboratorio farmacéutico para crear medicamentos que transformen vidas".
Vehículos moleculares: el escudo de precisión diseñado por Denisse
Denisse Gardea es candidata a doctora y su historia en la ciencia comenzó de forma similar a la de Natalia: con una gran curiosidad que desde los 7 años la llevaba a preguntar el por qué de todo: "Mi sueño siempre fue hacer investigación. De niña, mi tío [Jorge Gardea] y su laboratorio en la Universidad de Texas en El Paso fueron una fuente de inspiración para mí".
La investigación de Denisse para su doctorado fue un trabajo de ingeniería biotecnológica de alta precisión. Asesorada por la doctora Silvia Montes, del Tec campus Chihuahua, y el doctor Manuel Román, del Centro de Investigación en Materiales Avanzados de Chiuahua, desarrolló "burbujitas" de lípidos inteligentes (o, como ella las llama, "liposomas asimétricos y flexibles").
"Hoy, mi sueño es fundar mi propio laboratorio y volver a las aulas para formar nuevas generaciones interesadas en la ciencia".- Denisse Gardea.
Estos liposomas atrapan el material genético y lo conducen de manera segura al interior de una célula. Es un sistema que actúa como un "escudo" para el ADN o ARN, los cuales se degradan al ser introducidos en el cuerpo sin protección alguna, explica Denisse.
Algo muy similar pasa con las vacunas contra la covid-19 que usan material genético (ARNm). Éste debe ser envuelto en un vehículo para protegerlo. La propuesta de Denisse va más allá al lograr que el vehículo (en su caso un liposoma o "burbujita" de grasa) sea asimétrico y flexible, permitiéndole ingresar por una capa de la piel y evitando, con ello, las inyecciones.
"Espero graduarme del doctorado muy pronto", dice Denisse, "por ahora estoy trabajando en una rama administrativa de la industria farmacéutica, pero, hoy, mi sueño es fundar mi propio laboratorio y volver a las aulas para formar nuevas generaciones interesadas en la ciencia".
El relevo generacional: unidas por la ciencia desde los 7 años
Aunque Natalia y Denisse se encuentran en etapas distintas, sus historias están unidas por un hilo conductor: la fascinación por los laboratorios y la ciencia desde los 7 años.
Mientras Natalia representa el entusiasmo de la formación inicial y la organización estudiantil, Denisse encarna la investigación avanzada con validación internacional mediante revistas indizadas.
"A las niñas y jóvenes científicas les digo que no tengan miedo: todo es crecimiento y aprendizaje".- Denisse Gardea.
Y, eso sí, ambas coinciden en que el Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia no es solo una efeméride, sino la oportunidad para visibilizar los logros y romper prejuicios:
"Es una forma de demostrar que somos capaces de realizar tareas y ocupar roles que históricamente se pensaba que solo los hombres podían desempeñar", afirma Natalia. O como lo expresó Denisse hace unos días durante su participación en el Desayuno Global de Mujeres en la Ciencia, en el campus Chihuahua:
"Cuando combinamos confianza en nosotras con el compromiso de trabajar bien demostramos que una mujer joven puede aportar conocimiento valioso y convertirse en una pieza clave en cualquier equipo. Por eso, a las niñas y jóvenes les digo que no tengan miedo: todo es crecimiento y aprendizaje".
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