Carlos Reyna debutó en el mundo musical con su primer lanzamiento, Like No One, canción que compuso, dirigió, escribió, produjo y lanzó de forma independiente.
El maestro de ciencias de PrepaTec Ciudad Obregón es Ingeniero Biomédico, pero su pasión por el mundo de la canción lo llevó a emprender en otras áreas.
Del género synth-pop con influencias de nu-disco, Like No One narra una historia de amor basada en la soledad y complejidad de una relación unilateral.
La canción, publicada bajo el nombre artístico de Konig Blue, se encuentra disponible en plataformas de streaming musical, como Spotify, Apple Music y MusixMatch.

Inspiración que busca transmitir
La idea de la canción, dice, surgió de manera inesperada, cuando se encontraba manejando por las calles de Ciudad Obregón y la melodía llegó a su cabeza.
En cuanto pudo, abrió las notas de voz de su celular y grabó la idea, para, posteriormente, comenzar con la letra de la canción.
“Es una historia de romance”, explica, “mi parte favorita es el final, ya que pude expresar el cómo es liberarse de la idealización de una relación o persona”.
Compartió que le es muy gratificante haber realizado todo el trabajo detrás de la composición por su cuenta, desempeñándose como escritor, productor, intérprete e instrumentista.
El docente también expresó que siente mucho orgullo en saber que el proyecto es totalmente suyo, incluso cuando la producción busca ser interpretada por cada oyente.
“Lo que me gusta más del arte es que queda a interpretación propia; lo que busco transmitir es una atmósfera de sonido que transporte al oyente”, dice.
“Lo que busco transmitir es una atmósfera de sonido que transporte al oyente”.
El proceso artístico y técnico de la canción
Carlos Javier Reyna Quintero, alias Konig Blue en plataformas digitales, compartió que la producción musical le tomó 4 meses.
El proceso se dio, dice el maestro, con la creación de la melodía y la letra, la exploración instrumental, el arte de la portada y la distribución de la canción.
Según comparte, el nombre surgió naturalmente durante ese proceso, que se realizó de manera independiente con sus conocimientos técnicos y creativos.
Para la composición musical se utilizaron bajo y guitarra, un controlador MIDI para los teclados y pistas digitales para la batería y percusiones.
El docente comparte que siempre ha gustado escribir letras de canciones, pero nunca se había decidido a trabajar una en concreto, hasta que llegó Like No One.
“Últimamente se ha idealizado mucho el proceso de escribir una canción, cuando en realidad la inspiración llega en los momentos más inesperados”, expresó Carlos.
“La inspiración llega en los momentos más inesperados”.
Docencia científica y pasatiempo musical
El maestro comparte que, desde hace años, tiene la intención de formar parte del mundo artístico-musical, pero que su prioridad siempre ha sido la enseñanza.
“Creo firmemente que la educación también es un acto creativo, y que acompañar a otros en sus procesos de aprendizaje es una forma de transformar ideas en realidades compartidas”.
A pesar de que el tiempo le es escaso, Carlos Reyna decidió crear su propia oportunidad y trabajar Like No One por sus propios medios.
Comparte que sus estudiantes, familiares y amigos, recibieron el logro con gran entusiasmo, lo que es muy gratificante para él.
“Estaba muy nervioso por lanzar la canción y sentirme expuesto, pero todos la escucharon con mucha alegría y felicidad por mi”.

Un futuro de clase y canción
Carlos Reyna comparte que busca seguir emprendiendo en el mundo musical, así como continuar desempeñándose como maestro de Ciencias en la PrepaTec.
Considerándose muy autocrítico, el docente expresa que aprendió mucho al trabajar Like No One, y que busca crear un proyecto al que no quiera cambiarle nada.
Hace igualmente una invitación a la comunidad a seguir sus sueños y que se enfoquen en aquello que los apasiona.
“Cualquier forma de arte es muy demandante y consume mucho tiempo, pero vale la pena dedicarse a eso que encontramos gratificante”.
Concluyendo con el consejo de ser consciente del tiempo que cada uno invierte en sus actividades, Carlos continúa su trayecto con buenos ojos hacia su futuro.
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